GRUPO AL-ANON "DESPERTAR"
Soy hija adulta de padre alcohólico... Cuando
llegue al grupo Al-Anon, yo estaba completamente alejada de pensar que había
crecido en un hogar afectado por la enfermedad del Alcoholismo. ¡Ni siquiera
sabía que el alcoholismo era una enfermedad y mucho menos que había sido
afectada! Para mí, todo lo que viví en mi casa fue normal: el maltrato
emocional, la falta de comunicación, los secretos, las máscaras, la dependencia, la búsqueda
de la aprobación, por ende, el temor al rechazo; la negación de mis emociones y
sentimientos; la confusión, la vergüenza, la culpa, la soledad, mi depresión,
las ideas e intentos de suicidio; la incapacidad para relacionarme sanamente
con otras personas; la falta de confianza, no sólo en los demás sino en mi
misma (mis habilidades, mi estima, mi valor de ser) , mi relación con el Dios
de mi entendimiento; en general el abuso físico, mental y espiritual, del cual
fui víctima, devastó mi vida por completo. Escéptica fui a mi primera reunión.
Escuche a cada una de las personas que compartieron su experiencia. Y me di la
oportunidad de regresar nuevamente.
A medida que he ido creciendo en el programa, en
esta maravillosa hermandad de amigos y familiares afectados por el alcoholismo
de otra persona, he despertado de la pesadilla constante en la que me
encontraba. Gracias a un Poder Superior, a las herramientas del programa: los
12 pasos, las 12 tradiciones, los doce conceptos de servicio, los lemas, a mi
madrina, a mis compañeras de grupo y a la literatura aprobada por la
Conferencia puedo decir hoy que he progresado mucho en el viaje de mi recuperacíón. Ahora ya estoy consciente
de lo que pasa en mi cabeza; ya reconozco el motivo de mi conducta, de mis
emociones; ya acepto que tengo defectos de carácter y también de que soy una
mujer llena de grandes cualidades. Sólo que no lo sabía. Poco a poco, un día a
la vez, hoy puedo decir, ¡cuán
afortunada soy al tener un programa que seguir!
EG-50


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